jueves 17 de julio de 2008

Más de La Toja


Bueno, en primer lugar dar las gracias a todos los que a través de los diversos medios me habéis felicitado por el triunfo en La Toja. Disculpad si se me queda alguno: Cidrex, Xabisam, Vedast, Fito, Pepiño, Periquillo, TioRico, Joben, Tato, Yacobeti, Amatos, Corevia, macolis, rizzato, pac8, VicNadal, Xanra, Juan Carlos, jjjlll, Julito y Óscargpm.

La verdad es que tiene su coña que vaya un limitero a su primer torneo serio y lo gane. Dicho así es un poco exagerado. Aunque soy uno de los pocos limiteros vivos, en los últimos meses he jugado bastante no limit. Eso sí, mi experiencia en torneos apenas se reduce a los pocos que juego del Penique y a los sit´s turbo de cinco personas de BossMedia donde siempre quedo tercero.

Pese a la victoria, mi perspectiva sobre los torneos no sólo no ha cambiado, sino que se ha reforzado. Incluso con una estructura tan flexible, la suerte tiene un papel clave. Seguro que había diez jugadores mejores que yo, que podrán ir cincuenta veces a La Toja y no ganar en ninguna. Evidentemente, algo hay que demostrar: no cometer errores de bulto y, sobre todo, ir sin complejos a por el torneo, no jugarlo para ser noveno. Pero al final, si mi 6-6 saliese cruz o si no apareciese el 10 en la mano clave de la burbuja, la aventura habría acabado en frustración. Así que seguiré con Internet como principal motivación para jugar, aunque en agosto repetiré en La Toja para defender el título e intentar clasificarme para el torneo Unibet de Milán.

Por cierto, quería contar la mejor jugada que vi el torneo. Sucedió entre Ángel Botana y un portugués que llegó a la mesa final y de cuyo nombre no me acuerdo. Quedábamos unos 30 jugadores, Ángel sube y el luso paga en la ciega grande. En flop Q-10-5, pasa el portugués, pega Ángel, iguala el portugués. En el turn, otro 10, check-check. En el river se dobla el 5. En el bote había unas 10.000 fichas. Pega el luso 3000, Ángel sube a 10.000 y le resuben a 22.000. Ángel se tira y el portugués enseña J-9. Espectacular por ambas partes.

Y nada más. Bueno, sí, pero no tiene nada que ver. El otro día en el Tour se subió Hautacam, puerto pirenaico mítico donde Induráin se lució ante Rominger y donde consumó su caída del trono en el 96. Pero Hautacam, para mí, será siempre el puerto donde un modesto, Javier Otxoa realizó el 10 de julio de 2000 la gesta de ganar la etapa por delante del gran Amstrong. Un año después, sufría un atropello en el que moría su hermano. Peleó por su vida y hoy es campeón paralímpico. Es una historia de pundonor que sólo un luchador puede hacer. Y no sé por qué, tenía ganas de recordarlo en el blog…



lunes 14 de julio de 2008

Milagro en La Toja

Por primera vez jugué un torneo serio, con todos los respeto para los del Penique. Digo serio porque se juega en casino, hay crupiers, se paga una entrada considerable y hay una organización perfecta. Sabéis que los torneos no me gustan. Me parecen ingratos, desesperantes, cansados y para ganarlos se necesita tanta o más suerte que destreza, y lo de este fin de semana en La Toja no fue una excepción, salvo en que esa fortuna… ¡estuvo de mi parte!

Hace dos viernes gané en un satélite del Penique la entrada para la Etapa Especial de la Liga de la Toja, con 250 euros de entrada y 83 jugadores de partida. No tenía más esperanzas que divertirme y prueba de ello es que prometí una cena a varios colegas árbitros si vencía, convencido de que iba a quedar bien sin gastar un duro. Peor se pusieron aún las perspectivas al ver que a la tradicional tropa galaico-portuguesa se habían sumado nombres como Pakito o Pablo Baldor. Menos mal que montaban mesas de cash para los que pensábamos en caer rápido.

Llegué a la cena del sábado con tranquilidad, en la media, cuando ya habían caído quince jugadores, dispuesto a librar batalla después, cuando las ciegas empezaban a apretar. Sin embargo, dos movimientos infructuosos me dejaron con unas 5000 fichas cuando las blinds ya eran 200-400. No había apenas margen y no estaba dispuesto a agonizar en la mesa. Y en este dilema del todo o nada llegó mi primer momento de fortuna. Uno pega a 1.200, otro limpia y yo tengo 6-6 en el button. Pienso, con mis limitados conocimientos en esta modalidad, que si meto todo el segundo se tirará y el primero puede que también si subió con algo así como A-10. Allá voy, el primero resube para proteger su A-K sin saber que su subida también me defendía a mí al conseguir derribar dos damas del limper. Gano el cara o cruz y me doblo. Primer momento de fortuna, acompañado a la siguiente mano de una nueva doblada al ver como mi vecino Pablo Granero se jugaba, creo que un poco cansado, su A-7 contra mi Q-Q. Dos vueltas más y era XanRa el que se golpeaba con su A-Q contra mis dos ases, los únicos juntos que vi en el torneo, mano dudosa por su parte y por la que me pidió agradecimientos y que le pusiese en el blog que era un primo. Dicho y hecho, primo. Había pasado de estar muerto a tener 57.000 fichas, con las que acabé en segunda posición el primer día.

Quedamos 19 jugadores para el domingo, en el que mi ilusión caía a medida que todos mis intentos de robo encontraban contestación. Pese a todo, las rentas del primer día me permitieron la última oportunidad a la desesperada en la burbuja. Con ciegas 2000-4000 y con sólo 14.000 miserables fichas y todos los boletos para llevar a mi espalda el fatídico 11 (es decir, el primero de los perdedores), me veo obligado a meter all-in desde la ciegas pequeña contra la grande con 10-4, pensando que quizá aún puedo tirarlo. Pero ni hablar. Paga con J-6, pero entra el 10, me doblo e instantes después se pincha la burbuja y entro en la mesa final. Segundo gran momento de fortuna.

Arranco la mesa final con 28.000 fichas, en noveno lugar, cuando la media eran 66.000. Aviso a los colegas de que estén atentos a pokerpoquer, que en menos de media hora Arturo va a contar mi eliminación. Cae primero Mario Fernández y empiezo a jugar a la pedrada, con all-ins casi seguidos, increíblemente respetados, que me permiten poco a poco doblarme. A partir de ahí, empieza a entrarme juego. Me cargo al portugués Carlos Oliveira con Q-Q frente a 7-7, a otro con J-3 contra A-8 (otro momento de suerte al intentar robar la ciega grande) y a José Quintas con A-K frente a 7-8s. Me planto líder cuando quedamos sólo 4 jugadores, algo impensable. Cae pronto el portugués Zumy y nos quedamos el lucense Jaime González y el portugués Acacio.

En ese momento, estoy hasta las narices del póquer. Parece increíble, primer torneo en vivo, haciendo podio, pero no estaba a gusto. Quería irme, estaba cansado, no le veía mucho sentido a pegarnos entre los tres. Hasta Juan Carlos Barros medio se mosquea con razón y me pregunta: “¿Si te aburre, a qué has venido?”. No sé, tanto póquer seguido me cansa, propongo pacto, el de Lugo dice que no y el portugués no entiende español. Jugamos, pues. Soy el más agresivo de los tres, robo más que nadie, o eso creo. A Jaime casi lo dejan k.o con su A-K frente al 4-6 de Acacio que pilla el 5 en el turn tras un flop A-2-3. Revive con un milagroso 6 también frente al portugués con K-6 frente a K-Q, que muere en un cara o cruz instantes después. En ese momento, un poco harto de todos el jolgorio que montaron nuestros vecinos lusos cada vez que ganaba un compatriota su mano y con una mezcla de humor y resaca eurocopera, empiezo a entonar aquello de “yo soy español, español, español...”. Y con este alarde de unión, Jaime y yo hacemos las paces económicas, y dejamos una pequeña cantidad para jugarnos el primer premio, junto a los puntos de Unibet para irse a Milán y el honor del campeón. A las pocas manos, mi 5-5 mata su K-J, ya con demasiada relajación por ambas partes. ¡¡Increíble!! ¡¡He ganado!!

A ver si no se me queda nadie en el listado de agradecimientos y dedicatorias. A Juan, Dani, Arturo y a poquerpoker, por montar esta maravilla de torneo. A Fito, por decirme que los locos van al infiernos, pero los Tights a ningún sitio. A Jose y a XanRa, por esperarme sin dejarme en tierra. A todo el Penique, la gran cantera coruñesa. A las crupiers, por su buen trabajo y por esa maravilla de cartas que me repartieron.

A los chicos de AsturPoker y del club de Barcelona, por la putada que les han hecho. Y como no, a todos esos políticos, burócratas, periodistas, estómagos agradecidos de monopolios y enemigos de la libertad, decirles que en agosto pasen por La Toja y vean que no somos delincuentes y que sólo pedimos que nos dejen practicar nuestro hobby en cualquier otro sitio, además de los casinos.

Y por cierto, hablando de estómagos agradecidos, pagué la cena nada más llegar a Betanzos. Mañana empiezo la pretemporada arbitral… ¡Socorro!

viernes 4 de julio de 2008

Mis debilidades (II)

Pese a que en los últimos días, la fortuna me ha hecho sentirme fuerte (y si no, que se lo pregunten a un vecino mío de nick JHooker, webmaster de prestigio para más señas), sigo con la serie sobre mis debilidades iniciada hace algunos posts:

- Soy incapaz de mantener la concentración durante más de dos horas. Me fascina de Sobrao, Vedast y demás de su género la capacidad de jugar tantas mesas durante tanto tiempo. A partir de la segunda hora empiezo a estar k.o, no sé si por cansancio, falta de motivación o aburrimiento. Me pasaba también cuando estudiaba. Era capaz de concentrarme en una cafetería, en un autobús, en un tren. Hasta tengo chapado en el descanso de un partido de fútbol, pero era incapaz de pegarme sesiones maratonianas. Pronto llegaba un punto en el que no entraba ni una línea en el cerebro. Pues en el póquer me sucede lo mismo.

- Miedo a ganar, valentía ante la pérdida. Creo que este es uno de los males comunes de muchos jugadores y yo no soy la excepción. Mis peores sesiones son más rojas que verdes son las mejores. ¿Por qué?. Muy fácil. Cuando pierdo, quiero recuperar a toda costa y mi juego no es el mejor. En cambio, si la cosa comienza bien, me levanto rápido de delante del ordenador, por temor a perder lo conseguido, precisamente cuando más tranquilo estoy para jugar. También me pasó en la vida real: perdí el 75% de lo invertido en Terra y me conformé con un beneficio del 20% en Tubacex… hoy hubiese multiplicado por seis.

Pues ya conocéis mis puntos débiles. De mis fuertes ya os contaré, pero nada como mis colores runner runner… ¿qué importan las odds?

lunes 30 de junio de 2008

Glorioso


Hacía tiempo que no iba por el Penique a jugar el torneo donde la cantera coruñesa se foguea para emprender gestas mayores. No me gustan los torneos. Si te vas con la mejor jugada después de pelear durante seis horas, es frustrante por la desgracia que esto supone. Si te vas por haber jugado mal, es frustrante por lo idiota que se siente uno. Me cuesta mantener la concentración durante tanto tiempo. No, los torneos no son mi sitio.

Pero este viernes me animé, más por el ambiente que por mis esperanzas de victoria. En juego había tres plazas para los torneos de verano de La Toja y éramos 22 de la partida. A favor tenía que me llevaban dando palos en internet todo el día y eso augura ganancia en vivo, aunque científicamente este comentario no sea fácil de demostrar. A la segunda mano ya me había doblado con dos reyes. Media hora después los mismos reyes me dieron un palo, al tropezar con un As-9. Mención especial para el memorable farol de mi amigo Héctor, muy bien pensado y analizado... lástima que yo tuviese un full de nueves. De nada, amigo, jeje.

Con esa buena situación sobreviví tranquilo hasta que quedamos cinco jugadores y las ciegas por las nubes. Propuse algún tipo de pacto para que nadie se fuese de vacío, pero no fructificó. Al final, en esta lotería, salió cara y logre la plaza para La Toja. Aún tengo que pensar cuando ir.

Por aquel entonces eran las cinco de la madrugada y las consecuencias de tal memorable éxito se pagaron cuatro horas después, cuando ya estaba arbitrando el primer partido de una eterna mañana de fútbol playa en Riazor con treinta grados al sol porque sombra no había. Y el domingo, más de lo mismo.
Y que no se me olvide... Ya era hora de que al menos por un día se pueda exhibir una bandera sin complejos. ¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA LUIS ARAGONÉS!




martes 17 de junio de 2008

142 días trabajando para el Estado

¿Qué hace un trabajador español del 1 de enero al 22 de mayo? Trabajar para el Estado. El dato lo ha dado la calculadora fiscal de la Institución Futuro, que además elimina de este cómputo las contribuciones obligatorias a la Seguridad Social. A esta usurpación de la propiedad privada se le denomina Estado de Bienestar y está excluida del debate político.

Son 142 días, 142 madrugones en los que el trabajador no puede disfrutar de las rentas de su trabajo en lo que a él le de la gana, sino que tiene que permitir a políticos y burócratas que decidan sobre lo que es bueno para la sociedad, es decir, lo que es rentable para poder ganar las próximas elecciones, desde subvenciones a la cultura a campañas de imposición lingüística, pasando por la publicidad institucional (es decir, política) y las ayudas a cualquier ocurrencia como el Ministerio de Igualdad. Estos son los avances sociales: aunque a uno le repugnen los sindicatos o los partidos políticos tiene que pagarlos; aunque estudie en una universidad privada tiene que subsidiar a alumnos que llevan diez años haciendo el ganso en la pública y aunque uno deteste los bodrios del cine español, tiene que pasar por taquilla. Nótese que el progreso en este caso consiste en una pérdida de libertad del individuo para decidir en lo que quiere gastar su dinero, pero con llamarnos fachas y contar la milonga de que sin tanto impuesto los pobres se morirían a la puerta de los hospitales y jamás harían una carrera ya está todo solucionado... ¡cuando son precisamente las clases bajas y medias las más perjudicadas por este atraco legalizado!

Evidentemente, este intervencionismo exagerado no es gratis y castiga siempre al eficiente y al trabajador frente al pícaro que se encarga de pastar en el presupuesto. Es curioso, cuando se habla de crisis, jamás se le ocurre a nadie citar todo esto como causa principal. Es más fácil criticar a los especuladores, es decir, gente que arriesgando su dinero y no el de los demás, compra cuando está barato y vende cuando está caro. O a los distribuidores, señores que se encargar de un largo proceso de comprar patatas en el campo y ponérnoslo en el mostrador del supermercado. Pero el modelo, que no se toque.
Esta institución ha bautizado el 22 de mayo como el día de la libertad fiscal de los españoles, es decir, el día que empiezan a trabajar para sí mismo. Como muestra de hacia dónde vamos, hay que señalar que en 2002 esa fecha... ¡era el 5 de mayo!

jueves 12 de junio de 2008

Mis debilidades

Como ya os vengo comentando en las últimas entradas, este año está siendo más complicado que el anterior. El nivel de los jugadores ha subido, cada vez hay menos mesas de limit y sinceramente creo que la suerte tampoco me ha acompañado demasiado. Tampoco es que esté en la ruina, simplemente gano menos.

Tal y como están las cosas, cada vez hay que hilar más fino para conseguir ventaja. ¿Y cómo mejorar? Todo jugador debe hacerse un autoanálisis constante sobre sus fortalezas y, sobre todo, de sus debilidades. Allá van las mías, supongo que comunes a las de muchos de vosotros.

- Uso de programas de apoyo. Sigo jugando sin datos estadísticos de los rivales. Meto las manos en el Pokertraker, pero lo utilizo como si fuese un trastero, donde acumulo y acumulo datos para los que sólo miro en las crisis graves. Me da pereza el análisis. Menos mal que al jugar sólo en BossMedia, los rivales son siempre los mismos y sin necesidad de números, suelo saber bastante bien de qué lado viene el viento… aunque el método sea a ojo de buen cubero.

- Estoy seguro de lo que tiene el rival, pero soy incapaz de tirarme. Pues eso, yo tengo buena jugada, pero está claro que él la tiene mejor. Yo sé lo que tiene, pero… la curiosidad siempre mata al gato. Si algo se caracteriza el jugador de limit es por sus grandes folds, que aún soy incapaz de hacer.

- Control del tilt. No es que me vuelva loco, pero cuando pierdo empiezo a jugar demasiado agresivo. Aunque uno quiera obviarlo, en estas mesas los rivales se dan cuenta con rapidez de los calentones del rival. El de tu derecha me hace reraise con frecuencia para aislarte después de mis continuas subidas preflop y me acaban pagando hasta el river con un simple as. Es entonces cuando me doy cuenta de que estoy poseído. El otro día, Vedast aseguraba en su blog que esto a él nunca le afectaba. Ya me gustaría. ¡Qué imbécil se siente uno cuando apaga el ordenador después de haber jugado como un maníaco!

Continuará…

domingo 1 de junio de 2008

Nuestra antítesis en la red

Me escribe Jorge Graña, eminencia del ajedrez coruñés y traidor estilo Gallardón (este año dejó nuestro club, I.B. Sardiñeira, para irse a uno de superior categoría) y me cuenta que ha creado un blog donde combina póquer, fútbol, cine, música y algo de economía. Hasta aquí todo loable, pero lo realmente grave es que mi amigo Jorge... ¡es rojo!
En varias ocasiones, el nuevo bloguero ha dejado réplicas a nuestros posts liberales con inauditas defensas del intervencionismo en el mercado, ataques a la propiedad privada a favor de la pública y demás rollos progres. Sin embargo, ahora ha decidido dar el paso y crear su propia plataforma anti-liberal. Peligro.
Pero bueno, como habla de póquer y ahora somos centro-reformistas, hasta soy capaz de hacer de tripas corazón y recomendaros una visita. El blog tiene el original nombre de Galicia is not Catalonia y la dirección es http://www.kalotxo.blogspot.com/. Merece la pena.
P.D: A ver si alguno de los liberales que controle de informática que se pasea por aquí le puede hundir el blog jejeje.